Blogueros: Cómo vender publicidad sin vender el alma

Fayerwayer es uno de los blogs más populares del mundo hispanohablante en temas de gadgets y tencología. Su fundador, el chileno Leo Prieto, tiene una anécdota que nos puede dejar varias enseñanzas a la hora de pensar los criterios que definen el manejo de la publicidad en nuestros sitios.
Prieto comenzó el blog en 2005 con la idea de ir más allá de los comunicados de prensa publicados por muchos medios que cubren asuntos de tecnología. Él y sus colaboradores comenzaron a someter a los productos a pruebas para luego escribir reseñas extremadamente francas, dejando claros sus defectos y virtudes.
Su atención se enfocaba en dos temas descuidados por la mayoría de los medios: la programación en Linux y los productos de Apple Computers. A la vez, Fayerwayer tendía a despreciar los productos del gigante del software Microsoft.
En dos años ya habían logrado casi un millón de visitas al mes. Hoy, tienen 2.6 millones de visitas mensuales.
De hobby a business
Con este éxito Fayerwayer comenzó a atraer el interés de empresas que querían comprar publicidad para promocionar sus computadoras y otros productos relacionados.
Una de eses empresas, sorpresivamente, fue Microsoft, que pocas veces salía bien librada de las críticas de Fayerwayer. Por iniciativa propia, Microsoft compró una presencia en el blog por tres días.
Después de un gran debate interno en Fayerwayer, el consenso fue publicar los anuncios por razones prácticas y también éticas, entre ellas, la libertad de expresión. Los anuncios provocaron una reacción negativa de la audiencia leal del blog.
Los reclamos fueron creciendo hasta el punto de que Prieto debió responder con una carta a los lectores. En ella, Prieto defendió el derecho de Microsoft de publicar su propio mensaje, aunque reiteró las críticas a sus productos.
Con este hecho, parecía que la inesperada y extraña relación entre Fayerwayer y Microsoft había llegado a su lógica conclusión.
Sin embargo, pasaron algunos meses y Microsoft decidió recomenzar su campaña en Fayerwayer. Para Prieto la historia demuestra que un medio no debe sacrificar su independencia editorial para captar a un anunciante.
Cuando un medio de comunicación ha ganado el respecto del público, un anunciante se da cuenta de la importancia de tener una voz en la conversación acerca de la industria.
A veces, una nota provoca la indignación de un anunciante, e incluso retiran su publicidad. Pero la verdad es que hay ciertos medios tan importantes para los anunciantes, que ellos sienten la necesidad de estar allí, aun si de vez en cuando reciben una bofetada en los artículos.
Nota: Prieto contó esta historia durante Mediafabric, una conferencia sobre el periodismo digital en Praga en octubre.
Este artículo fue publicado originalmente en el blog Laboratorio de emprendimientos periodísticos digtales de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano y es reproducido en IJNet con autorización de su autor.
James Breiner es ex becario de Knight International Journalism Fellowships y creó y dirigió el Centro de Periodismo Digital en la Universidad de Guadalajara. Es bilingüe en inglés y español y es consultor de periodismo online y liderazgo.
Breiner pasó la mayor parte de su carrera desempeñándose como director y editor de revistas de negocios en Columbus y Baltimore para American City Business Journals. También dirigió un equipo de periodismo de investigación en el Columbus Dispatch que ganó siete premios de la Associated Press of Ohio. Breiner tiene una maestría en literatura inglesa, University of Connecticut. Puedes visitar sus sitios web News Entrepreneurs y Periodismo Emprendedor en Iberoamérica. También puedes seguirlo en Twitter.

Vender publicidad sin vender el alma. Abraham Ender
La historia es interesante y la reacción de Microsoft calza perfectamente en su ADN y en el ADN de la mayoría de las empresas del rubro. No sucede lo mismo en otros ámbitos. Edito dos blogs de ciencia y tecnología y puedo asegurar que en este área, el punto de vista crítico es muy mal visto, a la hora de decidir dónde orientar la publicidad. No me imagino a Pfizer o Bayer poniendo publicidad en tu blog, cuando has criticado que un remedio no cuenta con todos los ensayos clínicos requeridos o que han ocultado efectos colaterales o has relatado los vínculos de Bayer con el nazismo y los campos de concentración. Peor aún si tienes millones de lectores (algo por cierto, muy difícil de lograr si divulgas ciencia). ¿Por qué? Porque significaría un número muy elevado de personas (¿cientos de miles?, ¿millones?) que, no solo dejarían de tomar -por ejemplo- la aspirina de Bayer (si conocieran realmente sus efectos) sino millones de propagandizadores negativos. basta con verificar en las colectividades judías, cuántos comprar aspirina Bayer y cuántos prefieren la aspirina de TEVA, la farmacológica israelí. La industria de gadgets y TIC's es otra cosa, dado que efectivamente, pueden demostrar que su producto, si bien tiene fallas, es robusto, amigable, etc, etc. De todos modos sí creo en la importancia vital de mantener la independencia de la línea editorial y criticar lo que haya de criticable en un producto o en una compañía. Aunque eso signifique pobres ingresos publicitarios. Abraham Ender, editor de El País de las Amapolas, http://elpaisdelasamapolas.blogspot.com/ e Israel Ciencia & Tecnología, http://cienciapuente21.blogspot.com/
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