No creo que los periodistas ciudadanos sean una amenaza para la prensa tradicional o la alternativa. Más que periodistas ciudadanos los veo como "ciudadanos que ayudan a los periodistas" a través de información que comparten en las redes sociales. El teléfono celular ha marcado una bisagra en esta materia y hoy día, cualquier vecino de una comunidad puede registrar un video o tomar una foto sobre un suceso del que es testigo y compartirla a través de YouTube, Flickr, Facebook, Twitter, etc. Este hecho ha democratizado el manejo de la agenda temática y muchas noticias salen a la luz gracias al impulso de personas comunes, afectadas o preocupadas por ciertos asuntos de interés social. Estos contenidos, que pueden ser documentos, fotografías o videos, suelen ser el impulso inicial para difundir una noticia y muchas veces se convierten en primicias.
Para verificar si la información es confiable, corren similares reglas que con el manejo de las fuentes tradicionales: contactarlas vía email, mensajes, comentarios, teléfono, averiguar su real identidad y chequar la información que está proporcionando un usuario, con otras fuentes.
Definitivamente creo que los ciudadanos comprometidos, a partir del nacimiento de las redes sociales en el marco de lo que se conoce como Web 2.0, constituyen una valiosa herramienta que nos permite acceder a nuevas fuentes de información y contenidos originales.
Por otra parte, fluye en ambos sentidos la comunicación de modo bidireccional: entre la gente y los periodistas hacia ambos sentidos; hoy el contacto es más directo y de esa comunicación puede surgir un debate o un diálogo positivo, capaz de poner luz sobre asuntos de relevancia social
Para esto es necesario claro, que los ciudadanos se involucren pero que también lo hagan los periodistas, los que hoy no deberían quedar aislados de sus audiencias para escucharlas y conocerlas mejor.
Así, sobre la base de ese conocimiento, se puede generar mejor periodismo.
Luego, con mejor periodismo tenemos mejores sociedades y con mejores sociedades tenemos mejores democracias.
Existen muchas herramientas digitales disponibles para periodistas pero sólo algunas son absolutamente necesarias. Patricio Espinoza, instructor de ICFJ y periodista ganador del premio Emmy, comparte algunas que él utiliza a diario en este video.
Mientras los medios de comunicación y los periodistas adoptan cada vez más las redes sociales para comunicarse con su audiencia y difundir su trabajo, surgen problemas a la hora de establecer cómo deben comportarse los periodistas en esos ámbitos.
1/12/11por Luis Ortiz, conductor Telenoticias, Costa Rica
El periodista Luis Ortiz hace referencia en esta oportunidad a la importancia de corroborar la información, sobre todo ahora con los medios sociales. "El primero en caer en la tentación fue National Public Radio (NPR) cuando reportó la muerte de la Congresista Gabrielle Giffords"
Periodismo Ciudadano
No creo que los periodistas ciudadanos sean una amenaza para la prensa tradicional o la alternativa. Más que periodistas ciudadanos los veo como "ciudadanos que ayudan a los periodistas" a través de información que comparten en las redes sociales. El teléfono celular ha marcado una bisagra en esta materia y hoy día, cualquier vecino de una comunidad puede registrar un video o tomar una foto sobre un suceso del que es testigo y compartirla a través de YouTube, Flickr, Facebook, Twitter, etc. Este hecho ha democratizado el manejo de la agenda temática y muchas noticias salen a la luz gracias al impulso de personas comunes, afectadas o preocupadas por ciertos asuntos de interés social. Estos contenidos, que pueden ser documentos, fotografías o videos, suelen ser el impulso inicial para difundir una noticia y muchas veces se convierten en primicias. Para verificar si la información es confiable, corren similares reglas que con el manejo de las fuentes tradicionales: contactarlas vía email, mensajes, comentarios, teléfono, averiguar su real identidad y chequar la información que está proporcionando un usuario, con otras fuentes. Definitivamente creo que los ciudadanos comprometidos, a partir del nacimiento de las redes sociales en el marco de lo que se conoce como Web 2.0, constituyen una valiosa herramienta que nos permite acceder a nuevas fuentes de información y contenidos originales. Por otra parte, fluye en ambos sentidos la comunicación de modo bidireccional: entre la gente y los periodistas hacia ambos sentidos; hoy el contacto es más directo y de esa comunicación puede surgir un debate o un diálogo positivo, capaz de poner luz sobre asuntos de relevancia social Para esto es necesario claro, que los ciudadanos se involucren pero que también lo hagan los periodistas, los que hoy no deberían quedar aislados de sus audiencias para escucharlas y conocerlas mejor. Así, sobre la base de ese conocimiento, se puede generar mejor periodismo. Luego, con mejor periodismo tenemos mejores sociedades y con mejores sociedades tenemos mejores democracias.
Sandra Crucianelli